viernes, 26 de agosto de 2011

Chaplin


Dicen que Charles Chaplin no sabía leer una partitura ni, por supuesto, escribir música. Pero eso no le impidió componer un puñado de canciones de las que Smile es quizá la más importante de todas. El método de Chaplin era de lo más curioso: al parecer, su creatividad era tal que mientras dormía soñaba con melodías, así que instaló al lado de su cama un aparato de grabación que le permitía registrar esos sonidos cuando se despertaba en mitad de la noche. Así no se perdían cuando se volviera a dormir y luego podían ser transcritas a una partitura por músicos profesionales.


Sonríe aunque te duela el corazón. Sonríe aunque se te esté rompiendo.

Cuando hay nubes en el cielo, lograrás pasar, si sonríes, a través de tu miedo y tu pena. Sonríe y quizás mañana verás cómo el sol brilla para ti.

Ilumina tu cara con alegría, esconde cualquier rastro de tristeza. Aunque alguna vez tengas una lágrima a punto de salir, ese es el momento en el que debes seguir intentándolo. Sonríe, ¿para qué sirve llorar? Descubrirás que la vida sigue mereciendo la pena sólo con que sonrías.

Ese es el momento en el que debes seguir intentándolo.

Sonríe, ¿para qué sirve llorar?

Descubrirás que la vida sigue mereciendo la pena

sólo con que sonrías.